LOS VENDE HUMO
Hay muchas clases de hombres. En eso estamos todas de acuerdo ¿no?
Durante nuestros años de vida nos cruzamos con especímenes masculinos distintos y muy variados. Nos topamos con los más grandes y elocuentes personajes, esos que nos logran sacar una sonrisa, los que nos enloquecen, nos hacen enojar o poner tristes.
Absolutamente todos viven y reinan en la gran ciudad. Todos deambulan por las calles esperando el momento justo para atacar a su próxima presa. Pero existe una raza, que fiel a su especie, busca a cada momento perpetuarse en el tiempo para no correr peligro de extinción.
Y parece que lo logra. A donde vayas vas a encontrar uno de ellos. Tene cuidado porque se esconden detrás de un muro de promesas, una inmensa sonrisa compradora y un sin fin de palabras y frases entradoras que te dejan knockout en el primer round.
Por si a caso todavía no te relacionaste con alguno de ellos, por si te paso pero no lo identificaste como tal o por si sabes que estás con las defensas bajas y es muy posible que uno de ellos logre afectarte, te ahorro un par de pasos y te los presento.
Ellos son irresistibles. Son como un buen dulce después de comer. Como una coca light con hielo cuando tenes sed. Son, algo así, como el mejor remedio, por un tiempo, cuando estas pronta a enfermarte y caer en cama.
Son elocuentes, simpáticos. Se manejan con códigos (sus códigos claro está) pertenecen, por lo general, a un club futbol no profesional al que le dedican o dedicaron mucho tiempo. Les gusta salir, bailar y la timidez no es algo que lleven consigo.
Estoy hablando de ellos pero aun no aclare el nombre de su raza. Perdón por generar tanto suspenso. Girls con ustedes los reyes del levante sutil y delicado: Los VENDE HUMO.
Ellos llevan un libro pocket en sus bolsillos con frases celebres que les sirven para salir del paso cuando están complicados. Son los dueños de promesas tales como “yo con vos me caso”, “vos vas a ser mi futura novia” “quiero que seas la madre de mis hijos” “te juro que lo nuestro especial”
Después de alguna de estas frases (que seguramente ahora leyendo esto estas pensando -que boluda si me la habrán dicho-) nosotras entramos sin peajes ni escalas en un mundo color de rosa, en un estado de sonrisa constante porque pensamos que encontramos al hombre casi perfecto (ya sabemos que el príncipe azul no existe o que si existe destiñe) ese que es dulce con los chicos, que tiene a la familia en primer lugar y que es un caballero, esos de las películas en blanco y negro.
Pero los Vende humo, como su nombre lo indica, desaparecen cuando terminaron de consumar su brillante actuación. Toda la emoción que tenía con vos, se esfuma, se disuelve, de desvanece. Y una queda ahí, estática, parada en el país de las maravillas con el conejo y la galera, a la espera del próximo capítulo de esa supuesta historia apasionante.
Pero ellos no vuelven. Ya marcaron territorio, desplegaron sus armas de seducción, se dieron cuenta que siguen con un nivel alto de atracción fatal. ¿Que más pueden pedir? Encima cuentan con una nueva victoria en su haber. Para ellos esta todo más que claro, para vos no, vos seguís esperando mínimamente la remake.
Queridas amigas los Vende Humo son así. Son impredecibles, escurridizos, hábiles y maravillosos. Te envuelven, te seducen, te ilusionan y después parten con la misma sonrisa con la que llegaron.
Ahora hay algo que debo reconocer. Los VH dan señales y dejan cabos sueltos todo el tiempo. Ellos te avisan, a su manera, como son. No se preocupan por ocultar su debilidad por un buen escote o un par de piernas interminables. No les da pudor reconocer que son unos verdaderos dandys y que a donde van acumulan suspiros.
Así son ellos. Tomalos o dejalos. Pero acordate que los Vende Humo logran desequilibrar y poner tonta hasta la mujer más segura y pensante.
Ellos son la carta difícil de jugar. La que determina si estas adentro o afuera del juego. Ellos te pueden decir GAME OVER.
Durante nuestros años de vida nos cruzamos con especímenes masculinos distintos y muy variados. Nos topamos con los más grandes y elocuentes personajes, esos que nos logran sacar una sonrisa, los que nos enloquecen, nos hacen enojar o poner tristes.
Absolutamente todos viven y reinan en la gran ciudad. Todos deambulan por las calles esperando el momento justo para atacar a su próxima presa. Pero existe una raza, que fiel a su especie, busca a cada momento perpetuarse en el tiempo para no correr peligro de extinción.
Y parece que lo logra. A donde vayas vas a encontrar uno de ellos. Tene cuidado porque se esconden detrás de un muro de promesas, una inmensa sonrisa compradora y un sin fin de palabras y frases entradoras que te dejan knockout en el primer round.
Por si a caso todavía no te relacionaste con alguno de ellos, por si te paso pero no lo identificaste como tal o por si sabes que estás con las defensas bajas y es muy posible que uno de ellos logre afectarte, te ahorro un par de pasos y te los presento.
Ellos son irresistibles. Son como un buen dulce después de comer. Como una coca light con hielo cuando tenes sed. Son, algo así, como el mejor remedio, por un tiempo, cuando estas pronta a enfermarte y caer en cama.
Son elocuentes, simpáticos. Se manejan con códigos (sus códigos claro está) pertenecen, por lo general, a un club futbol no profesional al que le dedican o dedicaron mucho tiempo. Les gusta salir, bailar y la timidez no es algo que lleven consigo.
Estoy hablando de ellos pero aun no aclare el nombre de su raza. Perdón por generar tanto suspenso. Girls con ustedes los reyes del levante sutil y delicado: Los VENDE HUMO.
Ellos llevan un libro pocket en sus bolsillos con frases celebres que les sirven para salir del paso cuando están complicados. Son los dueños de promesas tales como “yo con vos me caso”, “vos vas a ser mi futura novia” “quiero que seas la madre de mis hijos” “te juro que lo nuestro especial”
Después de alguna de estas frases (que seguramente ahora leyendo esto estas pensando -que boluda si me la habrán dicho-) nosotras entramos sin peajes ni escalas en un mundo color de rosa, en un estado de sonrisa constante porque pensamos que encontramos al hombre casi perfecto (ya sabemos que el príncipe azul no existe o que si existe destiñe) ese que es dulce con los chicos, que tiene a la familia en primer lugar y que es un caballero, esos de las películas en blanco y negro.
Pero los Vende humo, como su nombre lo indica, desaparecen cuando terminaron de consumar su brillante actuación. Toda la emoción que tenía con vos, se esfuma, se disuelve, de desvanece. Y una queda ahí, estática, parada en el país de las maravillas con el conejo y la galera, a la espera del próximo capítulo de esa supuesta historia apasionante.
Pero ellos no vuelven. Ya marcaron territorio, desplegaron sus armas de seducción, se dieron cuenta que siguen con un nivel alto de atracción fatal. ¿Que más pueden pedir? Encima cuentan con una nueva victoria en su haber. Para ellos esta todo más que claro, para vos no, vos seguís esperando mínimamente la remake.
Queridas amigas los Vende Humo son así. Son impredecibles, escurridizos, hábiles y maravillosos. Te envuelven, te seducen, te ilusionan y después parten con la misma sonrisa con la que llegaron.
Ahora hay algo que debo reconocer. Los VH dan señales y dejan cabos sueltos todo el tiempo. Ellos te avisan, a su manera, como son. No se preocupan por ocultar su debilidad por un buen escote o un par de piernas interminables. No les da pudor reconocer que son unos verdaderos dandys y que a donde van acumulan suspiros.
Así son ellos. Tomalos o dejalos. Pero acordate que los Vende Humo logran desequilibrar y poner tonta hasta la mujer más segura y pensante.
Ellos son la carta difícil de jugar. La que determina si estas adentro o afuera del juego. Ellos te pueden decir GAME OVER.

¡Aplauso, medalla y beso!
ResponderEliminarjajaja 3 clarisas!
ResponderEliminarGENIAA :)