... una se pone a pensar: ¿qué fue de mi 2009?
Y entonces, como por arte de magia, aparecen las ganas de cumplir con todo lo que te habías prometido para este año y todavía no pudiste cumplir, la bronca por las oportunidades que dejaste pasar, la melancolía por caer en la cuenta de que los días vuelan y el tiempo se te va de las manos.
Ansias de gritar y mandar a muchos al carajo, de abrazar y reir con otros, aquellas y aquellos que de manera silenciosa te acompañaron a sol y sombra.
Preguntarte por qué, cómo, cuándo y dónde pasó todo lo que pasó sin que uno tomara verdadera consciencia de lo que esos hechos implicaban.
Ver fotos y preguntarle a una amiga: "¿cuando me dijeron que este corte de pelo me quedaba bien?". Ver fotos y preguntarse a una misma: "¿por qué no le dije que estaba pálida?".
Cenas, meriendas, almuerzos, cumpleaños, fiestas, mensajes de texto al por mayor, mails con cadenas llenas de gente que verdaderamente no te interesa ver, despedidas, reencuentros, abrazos, risas, llantos. Todo eso es diciembre, una contradicción constante.
Querés que ya llegue lo nuevo, pero que lo viejo no se vaya nunca. Querés terminar con todo, pero que las bases queden sólidas. Querés irte de viaje, pero sabés que vas a extrañar. Querés seguir creciendo, pero la incertidumbre del futuro perturba. Querés dar un paso más, pero las raíces pesan.
Por todas las contradicciones, por todas las idas y vueltas, por un año que dentro de poco se va y otro que ya tiene ganas de asomar, que ni vos, ni yo, ni nada, se vaya para abajo.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
En días como estos..
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MEDITANDO
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jajajaja genia truu
ResponderEliminarQUE NO DECAAAIGAAA!!!