¡Que Woody Allen deje de escribirle los discursos a Barak Obama!
Sólo así se podría explicar el discurso del presidente de Estados Unidos al recibir el Premio Nobel de la Paz. Un chiste de un sarcasmo incalculable al que hace pocas semanas se le sumó la “alegría” del anuncio del fin de la intervención militar en Irak cuando aún quedan 50 mil soldados y a unos kilómetros continúa la guerra con Afganistán.
Las casualidades son fantásticas, dignas de las coincidencias de las películas románticas como The Notebook. Obama anuncia el “fin” de la guerra justo, justo, justísimo cuando faltan menos de dos meses para las elecciones que renovarán 435 miembros de la Cámara de Representantes, 100 del Senado y 38 gobernadores. ¿No es genial?
Repasemos algunos números, esos que aparecen en ALGUNAS notas de ALGUNOS diarios pero que son fáciles de recordar por su impacto. El director de la CIA, Leon Panetta, informó que el número de terroristas de Al Qaida en Afganistán es “de 50 a 100, tal vez menos”. ¡Caramba! qué exitosa campaña estadounidense. Pero si tan bien va la “guerra justa” Estados Unidos ¿por qué hay 150 mil soldados en el lugar? ¿Por qué se lanzan bombas en aviones no tripulados sobre las ciudades limítrofes con Pakistán matando miles de civiles? Algo de todo esto recuerda a los titulares de los diarios durante la dictadura sobre la guerra de Malvinas. Eso de “estamos ganando” se repite. A poco de cumplirse dos años del gobierno de Obama ya murieron más militares norteamericanos que en ocho años del gobierno de Bush.
Hay una frase que usó el italiano Giuseppe Tomasi di Lampedusa en su novela El Gatopardo, que instaló una forma de entender la política: “Todo tendrá que cambiar si queremos que nada cambie”. Eso pasa en Estados Unidos. El gatopardismo hace que Obama despida a Bush con un apretón de manos, porque cambia el presidente, y cambia la ideología y cambian los proyectos… todo cambia, pero nada cambia. El poder económico gobierna, invade Irak y manda soldados a morir a Afganistán.
A esta altura, lo que parecía en el principio de esta nota una comedia ácida de Woody Allen con el discurso de Obama, ahora parece tan oscuro como un policial de Henning Mankell.
Una perlita para el final
Obama: “Los americanos que han servido en Irak han completado todas las misiones que les han sido encomendadas. Han derribado un régimen que aterrorizaba a su propio pueblo”.
Bush: “En esta batalla nosotros hemos luchado por la causa de la libertad y por la paz en el mundo. Nuestra nación y nuestra coalición están orgullosas por este logro. Gracias a ustedes, el tirano ha caído e Irak es libre”.
Entre los dos discursos pasaron siete años. Sí, siete. La idea del gatopardismo escrito en 1957 goza de buena vida y el imperio de las marcas reza: todo tendrá que cambiar, para que nada cambie.
Yapa con la murga uruguaya Agarrate Catalina que explica cortito y al pie (con mucho humor e inteligencia) el problemita que tiene Estados Unidos en Medio Oriente.
lunes, 27 de septiembre de 2010
Bush y Obama un sólo corazón
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Me encantóoo la nota Fortu.
ResponderEliminarObviamente me quedo con esto: "Hay una frase que usó el italiano Giuseppe Tomasi di Lampedusa en su novela El Gatopardo, que instaló una forma de entender la política: “Todo tendrá que cambiar si queremos que nada cambie”."
craaaaaaaack!
Fortu que alegria saber que UPA va a contar con este tipo de notas. Como dijo trovi sos crack amigo!
ResponderEliminarExplicaste todo de una forma simple, dando informacion pero sin dejar de lado la ironia y el humor, digamos bien bien UPA!
Realmente me encantó la nota, no lo de bush no lo de obama.
Solo me queda destacar este párrafo: "Entre los dos discursos pasaron siete años. Sí, siete. La idea del gatopardismo escrito en 1957 goza de buena vida y el imperio de las marcas reza: todo tendrá que cambiar, para que nada cambie"
Gracias amigas por los halagos por demás excesivos. Me gustó escribir la nota aunque se hizo desear bastante. Prometo que la próxima va a ser más seguida.
ResponderEliminarMuy buen post. Saludos
ResponderEliminarEl profe
Gracias Hernán! Trataré de seguir escribiendo de política sin dormir a nadie y sin traicionar el espíritu UPA!
ResponderEliminarAbrazo.