miércoles, 10 de noviembre de 2010

El sonido de Bristol

No, el título no alude a una obra del verano marplatense ni habla de "la playa" de dicho balneario, sino que se refiere a la ciudad inglesa de Bristol, considerada como la "capital musical" del Reino Unido.

Es muy difícil pensar que en un país plagado de polos musicales (Londres, Manchester o Liverpool, para dar un ejemplo) esta pequeña ciudad portuaria haya podido destacarse. Tanto es así que a fines de los '80 y a principios de los '90 dio origen a un estilo musical dueño de un sonido particular, mezcla de ritmos electrónicos, de jazz, soul, ambiental y de rock. Estoy hablando del Trip Hop o del Bristol Sound. Esta perfecta conjunción tenía una idea principal, la de crear una música urbana y de ciudad donde ninguno de sus partes fuese puesta al azar.

Desde que comenzó este género, varios grupos fueron atraídos por su música, pero sólo tres lograron destacarse: Massive Attack, Tricky (aunque participó en M. Attack, ahora es solista) y por último Portishead. Grupo al que está dedicado este post. 

Cuenta la leyenda que Geoff Barrow luego de haber sido DJ en el primer disco de los Massive Attack decidió formar su propio grupo, pero para esto necesitaba de un vocalista. Luego de varias audiciones y de no encontrar la voz justa, dio con (la hermosa) Beth Gibbons en una oficina de empleo. Así nació Portishead, una de las bandas británicas con mayor influencia en los últimos años. Es llamativo el sonido que produce este trío, la introspección que genera y las densas atmósferas musicales que producen la increíble voz de Gibbons, las bases electrónicas de Geoff Barrow y la guitarra de Adrian Utley. 

El grupo se formó en 1991 y toma el nombre de la localidad natal de Barrow, situada a 15 km al oeste de Bristol. Según contó en una entrevista, él era conocido como "el muchacho de Portishead" cuando tocó con Massive Attack. De ahí el nombre.

En 1994 se estrena "To kill a Dead Man", un film de Alexander Hemming. La película, en blanco y negro, está basada en una idea original de Portishead y sus músicos son los protagonistas. La banda siempre quiso participar en el "soundtrack" de alguna película, pero como nunca fueron llamados, decidieron crear su propio filme.

Ese mismo año sacan su primer disco, "Dummy", que al poco tiempo fue un gran éxito, a pesar de la poca campaña de publicidad que tuvo. Recibió importantes reconocimientos como el premio Mercury Music, dejando atrás a Blur, Oasis, dos bandas furor de aquella época. En este disco se destacan los temas "Wandering Star", "Roads" y "Glory Box" que fue el primer single y que se incluyó en la banda sonora de "Belleza Robada" de Bernardo Bertolucci.

Tres años después lanzan su segundo disco llamado simplemente "Portishead". Este disco muestra una "madurez" por parte del grupo. Es más estructurado y mucho más oscuro que su antecesor. Incluyó el sencillo "All Mine". Además, grabaron un concierto con la orquesta de Roseland, Nueva York, donde interpretaron sus canciones más famosas. Salió a la venta en 1998.

A partir de este momento parecía que la banda había dejado de existir. Cada uno de sus integrantes siguió su propio camino como solista. Pero en 2005, casi una década después, aparecieron junto a Massive Attack en un recital a beneficio por las víctimas del tsunami ocurrido en Indonesia. Con esta vuelta, se confirmó que había Portishead para rato.



En 2008 sacaron su último trabajo de estudio y quizás el mejor de su corta discografia. Estoy hablando de "Third". Este disco es oscuro y perfecto. Temas como "Silence", "The Rip", "Machine Gun" y la shockeante "We Carry On" demuestran que por más que el trip hop haya muerto, ellos lograron sobrevivir. "Third" es una mezcla de melodías sin igual donde Portishead consigue sonar como en los viejos discos, renovarse mientras corren las canciones y sumergirse en una espesa e hipnótica sonoridad difícil de no disfrutar.



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