Otra vez La Plaza, como ya fue durante el conflicto campo - Gobierno; como cuando se presionó por la promulgación de la ley de medios; esa que albergó siempre los reclamos y las alegrías.
Otra vez La Plaza, otra vez prestada por las queridas Madres y Abuelas que la hicieron suya hace ya mucho tiempo. Pero La Plaza está distinta, queda más chica que otras veces o eso parece. Es que hay una fiesta pagana. Miles o cientos de miles de paganos recuerdan a un líder. Lo despiden de una manera tan particular que los dueños de la tele, los zares de hacer y deshacer el ideario abstracto conocido como "la gente", no comprenden a estos seguidores extraños, tan políticamente incorrectos, tan puramente dolidos, agradecidos hasta el llanto, fuera de lugar, fuera de "la gente"... Paganos.
Otra vez a La Plaza, otra vez en el subte. No hace falta saber a dónde van muchos de los que comparten el viaje. Una chica sube y se sienta. Debe tener unos veinti-tantos, seguramente va a La Plaza. Suena su celular, atiende y confirma con alg
uien para encontrarse. Definitivamente, va a La Plaza. No hace falta leer los carteles que indican las múltiples opciones de salida del subte, para dirigirse a Plaza de Mayo basta con seguir la marea humana.
Otra vez La Plaza, repleta, adornada por las banderas, los canticos y toda la parafernalia peronista. Un amigo sintetizó un día: "Ser peronista es una fiesta". Tiene razón, el peronismo en La Plaza es una fiesta porque hay un gran referente político para despedir.
Otra vez La Plaza con dolor. Pero no es el dolor del 2001 y 2002, ese de los palos, las balas y la represión del Estado. No, este es uno más interno, más propio, más de lo interior que de
lo físico, aunque igual de tangible en las lágrimas, las palabras, las caras.
Otra vez La Plaza, como tantas otras veces -colmada, enérgica, popular, hermosa. Otra vez La Plaza, como pocas veces -conjugando dolor y agradecimiento; convocando a los pobres más pobres y a los clase media más clase media; uniendo a militantes, pensadores críticos, ciudadanos conmovidos; compartida por oficialistas, opositores e independientes.
Otra vez La Plaza, como cada vez que las cosas se ponen difíciles, como cada vez que hay que estar... Siempre La Plaza.

miércoles, 3 de noviembre de 2010
Otra vez La Plaza
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me encanto fortu, muy cierto todo lo que decis.
ResponderEliminarcreo que resume lo que fue ese dia y lo que significa cada dia que la plaza se llena...
esta vez mas que nunca, la plaza reflejo el compromiso social y político de los jovenes
Gracias Ani. No me canso de decir que lo más maravilloso que quedó de esos días es que se rompió con el ideario de "la gente". Fue una de esas pocas veces en que ni los medios, ni los políticos se pudieron adjudicar "lo que dice la gente en la calle" porque la gente, el pueblo, lo ciudadanos estaban ahí en La Plaza. Hablando, diciendo lo que querían decir, sin interlocutores de dudosa ética profesional.
ResponderEliminarBuenísimo Fortu (como siempre).
ResponderEliminarAunque me duele que no hayas mencionado al peronista inflable que te querías comprar.
pd: Y muy lindas las fotos de Clarichuuu
muy oportuno:
ResponderEliminar"...los dueños de la tele, los zares de hacer y deshacer el ideario abstracto conocido como "la gente", no comprenden..."
Saludos